Coordinación:







Las personas con orientaciones sexuales homosexuales e identidades de género distintas a su sexo registrado sufren no solo la discriminación, sino también la violencia e incluso diversas formas de tortura. Entre estas prácticas, se encuentran las llamadas “terapias de conversión” que toman la forma de exorcismos, tratamientos psicológicos a la fuerza y hasta violaciones.
(Informe ONU 2020)
En vista del sufrimiento que causan estos tratamientos, ONU recomienda explícitamente a los Estados que prohíban estas prácticas, derogando las leyes que las permiten, así como las que penalizan la diversidad de orientación sexual e identidad de género. Asimismo, pide que se tomen medidas urgentes para proteger a los niños y jóvenes.